
Lamentablemente cuando vamos al cajero automático de cualquier institución financiera (bancos generalmente) a disponer de cierta cantidad en efectivo, no podemos estar 100 por ciento seguros de lo que suceda en esos escasos cinco minutos que estaremos allí.
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Pero sí tenemos la oportunidad de evitar algunos problemas que puedan ocurrir al realizar nuestra transacción. Te dejamos esta lista de consejos que los expertos de Banesco y Crédito y Dinero han expuesto, de manera separada pero que hemos recopilado, para los usuarios de la banca comercial.
1. Usa sólo aquellos cajeros con los que te sientas familiarizado. De inicio, elige con cuidado cuál cajero usar. No uses cajeros solitarios. No uses cajeros sin iluminación. No uses cajeros en barrios que de antemano se sabe que son peligrosos.
2. De preferencia usa cajeros dentro de centros comerciales bien iluminados, con vigilancia cercana, en el día, y ve acompañado sin que tu acompañante entre contigo al cajero.
3. Si el cajero se ve en mal estado, no lo uses. Hay cajeros que se ve que no están bien metidos en su cajón. O como si las láminas de las ranuras donde metes la tarjeta y/o sale el dinero están flojas o mal puestas. Cuidado, pueden tener trampas o demás cosas extrañas.
4. Revisa que no tengan lectores falsos de bandas magnéticas, residuos de pegamentos o cámaras ocultas en la parte superior del cajero.
5. Se vale sospechar de todo y de todos. Es por eso que debes estar seguro que no haya nadie ajeno o sospechoso dentro del cajero. Nadie debe estar dentro del cajero sin nada que hacer.
6. Absolutamente nadie debe ayudarte a usar el cajero de ninguna forma. Si tienes problemas repórtalo al teléfono de la institución o con el personal del banco.
7. Absolutamente nadie tiene necesidad de darte consejos de ningún tipo. Nada de “es que creo que están fallando, pero yo sé cómo hacerle” o “tuve un problema, pero te puedo ayudar”. Nada.
8. Si tu tarjeta se atora (se la traga) el cajero, repórtala inmediatamente, y si es posible, no te apartes del cajero hasta que termines tu reporte.
9. Si el cajero manda la operación pero no te da el dinero, repórtalo inmediatamente, y si es posible no te apartes del cajero hasta que termines tu reporte. A veces pensamos “es que tengo prisa” o “es que es muy tardado” o “es que no puedo perder el tiempo con eso”, pero ¿qué puede ser tan urgente o requerir tanto tu atención, como para que expongas tu dinero y tus cuentas?
10. Procura sacar sólo el dinero necesario. Y el dinero que saques no lo cuentes de manera ostentosa o visible. Cuenta de manera discreta y de preferencia rápidamente.
11. Cuando estés operando el cajero procura cubrir la mano con la que estás tecleando con la mano que te queda libre y abarcar la pantalla con tu cuerpo, ya sea al momento de teclear tu clave o ver la pantalla con tus números de cuenta o saldo.
12. Siempre asegúrate de terminar tu operación. A veces la gente se retira cuando el cajero aún espera alguna respuesta, lo que significa que ante el cajero (y ante el banco por consecuencia) sigues siendo tú quien está operando y siguen estando disponibles tu dinero y/o tu crédito.
13. Cuando te retires del cajero asegúrate de llevar contigo tu tarjeta. Sí, es algo que pasa con mucha más frecuencia de lo que te imaginas eso de irse dejando ahí la tarjeta.
14. Cambia tu clave secreta de forma periódica, te sugerimos memorizarla y no compartirla.
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